giovedì 12 novembre 2009
Mi relación con la música actualizada: temporada 2008-2009
sabato 27 giugno 2009
V Fiesta Acid Jazz Hispano: Sábado 18 Julio 2009 - Boogaclub (Granada)
Crítica de Revolucion! Original Funk Gooves 1967 – 1978

Compilada por Tom Wieland.
REVOLUCION! ORIGINAL FUNK GOOVES 1967 – 1978.
Freestyle Records. (FSRCD056)
Edición: 20 Julio 2009.
Estilo: Son Cubano; Jazz Latino; Jazz Afro-Cubano.
Interesará a…: los que quieran conocer la música cubana más allá de Buena Vista Social Club.
En 1968, nueve años después de la revolución, el gobierno cubano instauró el plan denominado “ofensiva revolucionaria”. Dado que se trataba de una dictadura, la principal misión de este plan era controlar todas las actividades, todos los estratos y todos los aspectos de los cubanos, es decir, su vida. Se estructuraba a partir de unas previsiones de producción de caña de azúcar que nunca se alcanzaron, de modo que los primeros años de los 70 se conocieron como el quinquenio gris y tuvieron como principal consecuencia un control todavía mayor del gobierno, derivando en una mayor represión y, evidentemente, pérdida de libertad. La música no se libró del control, puesto que los músicos pasaron a percibir un salario del gobierno que, a cambio, determinada la frecuencia de sus actuaciones y grabaciones, su posesión de instrumentos, la formación de las bandas y, ante todo, su repertorio. No era, por tanto, una buena atmósfera creativa, de hecho, sobre el papel era todo lo contrario, pues a eso hay que añadir el aislamiento que padeció la isla, inclusive en lo relativo a la música, pues los oficiales cubanos prohibían las importaciones de grabaciones provenientes de países capitalistas. Sin embargo, la única manera de limitar la creatividad de un músico es matándolo, de modo que una serie de talentosos artistas lograron que se produjera una segunda revolución, pero estrictamente musical. Fue así como, durante los 70, se desarrollaron bandas que modernizaron la música cubana introduciendo influencias contemporáneas (a pesar de todo, es evidente que lograron escuchar grabaciones de otros lugares, especialmente de Estados Unidos), y fue también la década en la que se grabaron álbumes tremendamente influyentes en la música popular del resto del mundo.
El control de un régimen totalitario y la creatividad son conceptos opuestos que rara vez se llevan bien, pero este socialismo aplicado a la música, el hecho de que los intérpretes percibieran un salario a cambio de tocar en los “círculos sociales” y en las “casa de cultura”, tuvo su parte positiva. Para empezar, estos artistas podían dedicarse exclusivamente a lo que mejor sabían hacer, que era interpretar música, y podían hacerlo hasta 300 veces al año, una manera valiosísima de acostumbrarse a tocar para el público, algo que acabó reflejándose en las grabaciones de estudio. Por último, podían olvidarse de los criterios de comercialidad que regían en el mundo capitalistas, pues el número de actuaciones y sus ingresos no dependían de eso, de modo que podían desarrollar vertientes más experimentales e innovadoras sin preocupación alguna (más allá de la de ganarse el beneplácito del régimen, que tampoco debía ser algo muy agradable). En fin, que la música acabó triunfando, de modo que, a pesar de la cruda situación de la isla, siguieron gozando de buena salud creativa. Otra cuestión muy distinta fue su difusión o la calidad y cantidad de las grabaciones.
Tom Wieland, miembro de 7 Samurai y Panoptikum, es un peculiar compilador que parece ser un gran conocedor de muy diversos tipos de música. En el 2004 fue el autor de Panorama (Perfect Toy Records), selección de nu-phusion de los nuevos países de la Unión Europea, y cuatro años después volvió a ejercer esa misma labor con Elaste 02 (Compost Records), recopilatorio de space disco de finales de los 70. Y así llegamos hasta Revolucion! Original Funk Gooves 1967 – 1978, en el que ofrece sus servicios a un nuevo sello, el británico Freestyle Records, y en el que se interesa por una tercera escena: la música cubana desde finales de los 60 hasta finales de la década siguiente. Desde luego, la inquietud de Tom Wieland no parece conocer límites, cosa de la que nos alegramos. Su selección se centra en el catálogo del sello Areito, perteneciente a Egrem Records, discográfica controlada por el gobierno. Aunque no faltan las dos propuestas de mayor repercusión internacional, Orquesta Los Van Van y Grupo Irakere, expresamente relegadas a la parte final de la compilación, Tom Wieland privilegia la presencia de artistas y conjuntos algo menos conocidos, muchos de ellos olvidados incluso en Cuba. Y hay verdaderas sorpresas, piezas asombrosas por las que no parece pasar el tiempo, y otras algo envejecidas pero que debieron resultar rompedoras en el momento de su grabación. Descubrir a Orquesta Riverside, Los Brito en colaboración con la Orquesta Egrem (divertidísimo su Cuando llego a mi casa) o a Pello El Afrokan no tiene precio, y ese es el gran acierto del recopilatorio. Bueno, ese y la voluntaria huida de los estereotipos de la música cubana. Si, por supuesto que se escuchan fabulosas secciones rítmicas, esas características letras aparentemente inocuas y esas clásicas estructuras de solista-coro basadas en la repetición, pero la mayoría de los cortes son sorprendentes, alejados de lo que uno espera, en unos casos por funkys, en otros por vanguardistas, pero siempre por su personalidad.
Revolucion! Original Funk Gooves 1967 – 1978 incluye un libreto con un breve pero interesantísimo texto del alemán Dr. Cornelius Schlicke, un experto en música cubana que demuestro serlo en apenas unos pocos párrafos. De él me he copiado la mayor parte de información aparecida en esta crítica, así que suyo es todo el mérito.
Este es el tracklist del CD:
En casa del trompo no bailes. Orquesta Riverside.
Recital en descarga. Algo Nuevo y Juan Pablo Torres.
Limitacion. Grupo Monumental.
Adeoey. Los Reyes 73.
El contrabajo fantasma. Generoso Jimenez (Toyo).
Cuando llego a mi casa. Los Brito/ Orquesta Egrem.
Oye oyea. Grupo Los Caneyes.
Bailalo asi. Pello El Afrokan.
Baila guiro son wambari. Orquesta Maravillas De Florida.
Tú no me puedes conquistar. Grupo Los Yoyi.
Hasta la semana que viene. Orquesta Los Van Van.
Quindiambo. Grupo Irakere.
Duración total: 45:29
8,5/10
venerdì 10 aprile 2009
IV PREMIOS ACID JAZZ HISPANO 2008: ¡LOS GANADORES!
Crítica de Bare Bones, de Madeleine Peyroux
Madeleine Peyroux.
BARE BONES.
Rounder.
Edición: 10 Marzo 2009.
Estilo: Jazz Vocal; Jazz Contemporáneo; Pop/Rock Alternativo.
Gustará a…: los que quieran conocer el universo compositivo de Madeleine Peyroux.
Siguiendo una evolución habitual en las vocalistas de jazz, tras incluir varias de sus composiciones en su anterior álbum, Half The Perfect World (Rounder, 2006), Madeleine Peyroux dedicó Bare Bones enteramente a sus composiciones. Firma los cortes en colaboración con otros artistas, pero en todos participa como compositora, algo inédito en su discografía. Es lógico que, tras más de una decáda interpretando estándards, sintiese el deseo de desarrollar su propia música, y no es un camino original precisamente, pues antes de ella fue recorrido por otras muchas destacadas vocalistas de jazz, con Diana Krall como ejemplo paradigmático y cercano, pues ambas comparten talento y éxito comercial. El logro de Madeleine Peyroux, no obstante, radica en ofrecer una transición asombrosamente sencilla entre su etapa como cantante de estándards y el más que probable inicio de un segundo periodo discográfico, marcado por las composiciones originales. Lo primero que advertirán los seguidores de la vocalista al escuchar Bare Bones es que apenas si hay diferencia entre el sonido aquí propuesto y el de sus precedentes álbumes.
Madeleine Peyroux ofrece aquí sus composiciones, sus letras, pero lo hace demostrando que conoce bien la tradición, es decir, ese vasto universo musical que abarca el American songbook, la edad de oro del jazz vocal y el pop tradicional. Las que figuran aquí son piezas creadas en algún momento entre el 2007 y el 2008, pero suenan como si hubiesen sido creadas más de medio siglo antes, como si salieran de la mente de Cole Porter, Irving Berlin, George Gershwin o, en los pasajes más orquestados, Burt Bacarach. Es una música que bebe del pop/rock alternativo contemporáneo, pero que se presenta de forma clásica, buscando expresamente un toque tradicional, antiguo. Así pues, Bare Bones suena como si fuese una colección de estándards, así que es una obra absolutamente continuista respecto a Half The Perfect World, afirmación que seguramente agradará leer a la mayor parte de sus seguidores. Además de evidenciar el talento de Madeleine Peyroux, el disco incluye la presencia de su solvente productor habitual, Larry Klein, que se implicó notablemente en calidad de compositor, pues firma hasta seis cortes junto a su aventajada producida. Pero no acaban ahí las ayudas, porque Walter Becker, de Steely Dan, también se puso manos a la partitura, colaborando en la creación de dos de las más belles piezas, la que da nombre al álbum y You can’t do me.
Créditos:
Madeleine Peyroux: guitarra acústica, voz.
Rebecca Pidgeon: coros.
Luciana Souza: coros.
Vinnie Colaiuta: percusión, batería.
Larry Goldings: órgano, Hammond, órgano Pump.
Carla Kihlstedt: trompeta, violón, harpa.
Larry Klein: bajo, percusión, productor, órgano Pump.
Dean Parks: guitarra acústica, clarinete, mandolina, guitarra pedal steel, guitara eléctrica, guitarra Hi String.
Bernie Grundman: masterización.
Heliz Hadar: ingeniero, mezcla.
Nicolas Essig: ingeniero asistente.
Cindi Peters: coordinación de la producción.
Carla Leighton: diseño, dirección artística.
James Minchin: fotografía.
Este es el tracklist del CD:
Instead. 5:13
Bare bones. 3:26
Damn the circunstances. 4:37
River of tears. 5:21
You can’t do me. 5:04
Love and treachery. 4:20
Our lady of pigalle. 5:28
Homeless happiness. 3:59
To love you all over again. 3:59
I must be saved. 4:45
Somethin’ grand. 3:44
Duración total: 49:56
8,5/10
mercoledì 4 febbraio 2009
IV PREMIOS ACID JAZZ HISPANO 2008: ¡LAS NOMINACIONES!
Crítica de Flamenco Breaks, de Los Rumbers
FLAMENCO BREAKS.
Autoeditado.
Edición: 2008.
Estilo: Breakbeat; Nu-Flamenco; Nu-Rumba.
Gustará a…: los que quieran escuchar flamenco en las pistas de baile.
Es curioso que, en un país, España, con una escena flamenca tan interesante y, sobre todo, con tanta historia, no se hubiese creado un movimiento paralelo que lo reinterpretase mediante la introducción de elementos electrónicos. Sí, se alumbró una mínima escena mal llamada “flamenco-chill”, con Chambao como ejemplo más exitoso y exportado, pero no estuvo acompañada por una fusión similar que, sin embargo, mirase a la pista de baile. Si el tango, la bossa nova, el afrobeat, el jazz, el funk…, y prácticamente cualquier estilo que uno imagine tienen su vertiente electrónica orientada a los clubs, es una pena que el flamenco no la tuviese. Es especialmente inexplicable teniendo en cuenta que, más que otros muchos estilos, uno de sus principales componentes es el baile. Afortunadamente, desde el 2008, el electro-flamenco de club tuvo a Los Rumbers, dúo español tan valiente como pionero, formado por Pete Lamotta y DrGuasa.
Los Rumbers ya había dejado breves muestras de su talento en forma de maqueta y temas incluidos en diversas compilaciones, entre las que destaca su aportación a Spain is different volume 2, en la que El Gran Lapofsky seleccionó su inspirado tema Viva lo güenno. Sin embargo, su talento se encontró con una barrera difícil de franquear: las licencias. El dúo propone una electrónica predominántemente basada en la combinación de samples y programación, y claro, si los fragmentos están extraídos de grabaciones cuyos derechos pertenecen a una major, la posibilidad de editarlos disminuye drásticamente. La cosa se complica todavía más en el caso de las remezclas, que alguna hay en Flamenco Breaks. En fin, es triste que Los Rumbers no pueda ganar directamente dinero por su trabajo de estudio, que tenga que depender de las actuaciones que esto le reporte, pues es un derecho legítimo. La parte positiva es que, en el 2008, existía un canal igualmente efectivo para dar a conocer ampliamente una obra, sin necesidad de pasar por un formato físico ni de firmar con un sello: la distribución gratuita via Internet.
A través de la descarga legal como producto promocional, pudimos disfrutar de un atractivo álbum debut que integra con éxito elementos electrónicos, flamenco y, en menor medida, rumba, con una vocación claramente pistera. Figura su celebrado Viva lo güenno junto a otros cortes igualmente irresistibles (Que me quiten lo bailao, Abstract wicked rumba) y alguna que otra delirante rareza, entre ellas, la lograda Como el agua (be water remix). Además, para que el asunto sea aún más complejo y estimulante, Los Rumbers introduce también influencias de la música negra, especialmente jazz y funk, de modo que el cocktail es tan inusual como efectivo. Eso sí, me sorprende que convenciese a la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco para que patrocinase Flamenco Breaks, porque esta música tiene muchas más posibilidades de agradar a los amantes de la electrónica y/o la blacktrónica que a los aficionados del flamenco, salvo, claro está, que estos últimos tengan la mente bien abierta a las nuevas tendencias. En fin, no deja de ser una muestra de inteligencia por parte de Junta de Andalucía. Y por parte de Los Rumbers.
Termino con la frase que puede leerse en la contraportada: “…copia, descarga o regala este disco tú mism@ a quién tú quieras…”. Que así sea.
Este es el tracklist del CD:
Que me quiten lo bailao. 5:39
Flame & Co. 5:45
Abstract wicked rumba. 4:43
Viva lo guenno. 4:27
Electromartinete. 5:16
Carajingo. 4:09
Como el agua (be water remix). 4:14
The big apple. 5:05
Como mi ritmo. 4:58
Rumbeando. 4:29
Nana del caballo grande. 5:44
Ay que doloo. 1:54
Duración total: 56:23
8/10